lunes, 5 de marzo de 2012

Guardame un secreto.

Se que llego tarde, y no pasa nada, esta noche las estrellas no se apagan. Hoy miro al cielo y me veo a mi mismo, a pasado mucho tiempo pero sigo siendo un crío.
Espero que te acuerdes de cada tarde, que recuerdes mi amor como el de nadie, que no falles ni me digas que no importo, que todo fue mejor cuando empezaste con el otro.
Soy consciente, o inconsciente si lo pienso, esclavo del arrepentimiento, que ya no veo los abrazos que decías, me jode enamorarme viendo tus fotografías.
Una caricia bajo esta luna media, parte de tu ser late y se conserva, si tu supieras todo esto vida mía, volverías a creer en lo precioso de esos días.
No se que jode mas, si verte o recordarte, cuanto menos diste, mas pude yo amarte.
Pero que mas da, ahora que importa, pasión que brindaban nuestras dos copas, cada nota que sonaba dejaba un tono triste, la vida no me sacia desde que te fuiste.
He comprendido muchas cosas pero, nunca dejé de ser sincero en todos mis te quieros, y sin dinero hice lo que me pedías, te traje tus deseos mientras tu dormías.
¿Nada nos separa? Mas quisiera, vendería mis heridas si pudiera.
El Sol está apagado, las nubes lo recubren, siento cada día como se repite un lunes, es complicado lo que siento, las lágrimas infieles ahora escapan por momentos.
Que son solo tonterías me decías, que yo era tuyo y tu eras mía, o eso creía.
Por ti, por mi, por los dos, por el, por mi bien, por el tuyo, por el futuro que siempre juntos habíamos soñado.
Vámonos sin nada, solo nuestras miradas, yo te espero, mi luna blanca, que yo te espero, mi luna blanca, yo te espero.
Se que llego tarde, no pasa nada.
No se que jode mas, si verte o recordarte.
Que son solo tonterías, me decías, que yo era tuyo y tu eras mía, o eso creía.

Pienso en ti donde quiera que estés,

rogamos para que terminen nuestros pesares y nuestros corazones se unan.
Ahora me pondré en marcha para cumplir ese deseo, y ¿Quien sabe? Quizá no sea tan duro emprender el viaje, o quizá ya haya comenzado.
Son muchos los mundos, pero todos comparten un mismo cielo.
Un cielo... Un destino.